Las investigaciones en neurociencias están en auge. De hecho, se aplican a aspectos tan alejados de su interés inicial como la moda o el marketing. En este sentido, existe una creciente atención de los medios, a las conclusiones de la investigación en éste área específica del conocimiento, muchos de los cuales afectan a la sociedad. 

 

Por desgracia, a menudo estas conclusiones no se justifican desde el punto de vista científico. Todo tipo de teorías sobre el cerebro, la mente, el libre albedrío, la ética y la moral se informan como hechos, simplemente porque uno de los 500.000 neurocientíficos que hay, haya defendido su particular punto de vista muchas veces puramente especulativo. En este sentido, varios libros han señalado recientemente que los resultados de resonancia magnética funcional están siendo mal interpretados.

 

De hecho, un problema importante con casi todos los estudios actuales de resonancia magnética funcional, se refiere a un supuesto crítico en el diseño de la mayoría de los experimentos, que no es correcto. Cada estudio tiene un grupo que realiza una tarea, y otro grupo control que se compara con él. La suposición en el experimento es que el grupo que realiza la tarea, activa una parte específica del cerebro, que se supone, es es una adición a la actividad cerebral del grupo de control. Esto se conoce como “sustracción cognitiva.” Se supone que el estado del cerebro del grupo de control participa en alguna parte del estado del cerebro del grupo de trabajo. Un ejemplo podría ser el estado de reposo durante el día (soñar despierto) (llamada red en modo automático), en comparación con el estado del cerebro durante una acción específica. El nuevo estado del cerebro se compara con el estado de reposo y uno se resta de la otra. La nueva actividad observada se supone que muestra las regiones del cerebro en acción.

 

Sin embargo, estudios recientes muestran que, de hecho, muchas tareas utilizan la "adición" cognitiva", en la que, precisamente, esas partes del cerebro tienen menos actividad cuando se realiza la tarea experimental. Es decir, no se puede asumir que no haya actividad ninguna en estado de reposo, ni que haya actividad parcial ni total en dicho estado de reposo, comparado con la situación cuando se ejecuta una tarea.

 

 

Este supuesto simple podría invalidar muchos estudios y conclusiones actuales.

 

Hay muchos escritores populares de neurociencia (tanto científicos como periodistas) que han sacado conclusiones de gran alcance sobre la mente, la ética, la moralidad y la filosofía supuestamente probada por la neurociencia, pero la mayoría de estas están insuficientemente  (o en absoluto) probadas.

 

De hecho, puede comprobarse que no ha habido progreso en encontrar ninguna región o estructura del cerebro que explique la experiencia subjetiva.

 

La evidencia experimental no apoya que haya una explicación molecular de la mente en absoluto. Gran parte de los datos obtenidos en estudios de inteligencia animal, inteligencia de las plantas o de microbios, incluyendo la biología molecular y genética reciente, apunta a algo muy inquietante como es el hecho de que la mente pudiera ser una propiedad de la naturaleza, como el espin o la carga en pequeñas partículas, tal como nos explica la física cuántica.

 

Tal vez, al adoptar el nuevo punto de vista de que la mente existe a través de la naturaleza e interactúa con diversas moléculas, células y cerebros, el diluvio actual de investigación pueda ser mejor comprendido..

 


Enlace al artículo completo en inglés


 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Entradas destacadas

¿Existe evidencia sobre musicoterapia en pacientes con enfermedad mental?

October 5, 2016

1/1
Please reload

Entradas recientes
Please reload

Archivo